Hablemos de la… Vivisección

Sábado 03 mayo, 2014 / 16:43 Escrito por

Un primate usado para experimentos

Recordaba el otro día un capítulo de una vieja serie de misterio que veía de pequeño en la televisión “La dimensión desconocida”, en el unos astronautas, después de viajar durante muchísimos años por el espacio, llegan a un planeta en el que sus habitantes son iguales a los humanos físicamente. Ellos construyen una replica de su casa en la tierra y convencen al único astronauta superviviente para que tome posesión de ella y se acomode mientras esté en ese planeta. Una vez dentro observa que la puerta está lacrada y que no hay ventanas por lo que no puede salir de allí, una pared se mueve y deja ver al astronauta a los habitantes del planeta que han tomado asiento y lo están observando desde unas gradas, al mismo tiempo lee un cartel en el que reza “Especie humana en su hábitat”…

Asumiendo su cruel destino, el asustado astronauta comenta… “La raza humana siempre es la misma en todas partes…”
Los laboratorios con el equivocado fin de experimentar para que los medicamentos, vacunas, cosméticos, etc… sean seguros, emplean animales, domésticos y primates, a los que se les infringe un insufrible dolor sin ningún tipo de anestesia y cuando el experimento ha concluido, si siguen con vida, se les desmiembra vivos hasta que fallecen.

¿Porqué el fin de esta experimentación casi siempre es equivocado?

Por la sencilla razón de que los animales con los que experimentan son diferentes a nosotros, al “humano” y las electrocuciones, el humo del tabaco, las vacunas y medicamentos, les afectan de forma muy diferente que a nosotros.
Da igual el sufrimiento, da igual los gritos, dan igual las lágrimas… los llantos…, los científicos no los oyen (o no los quieren oír), dicen que cuanto mas castigo se les infringe y mayor es el sufrimiento, mejor resulta el experimento.
Todo esto en pos de la ciencia y de la seguridad para nosotros, el sumun de las razas que habitan el planeta, lo mejor, lo mas grande y  todopoderoso, la engreída y vanidosa raza humana, para la cual la vida y el sufrimiento de cualquier animal (como todos “inferior”) no vale nada.
Muchos animales son llevados a los laboratorios desde criaderos que se dedican a tal fin y venden a los animales a peso, como en cualquier carnicería, otros como los monos, son separados de sus madres muertas y cogidos en la selva siendo cachorros.
Veamos varios ejemplos :
Ejemplo 1

Un grupo de perros Beagle inmovilizados en una gran jaula, cada uno lleva colocada una mascara anti gas que tapa su cara y solo deja libres los ojos, por la parte del filtro se han colocado unas boquillas y en ellas varios cigarrillos…
Los perros dejarán de respirar aire y estarán durante varias semanas inhalando únicamente humo producido por los cigarrillos, que se irán cambiando según se vayan consumiendo por nuevos sin que pueda entrar por la mascarilla aire sin contaminar en todo lo que dure el experimento.

Una vez terminado el experimento, se llevan a los perros exhaustos a otra sala y se les descuartiza sin mas, para ver como ha afectado el humo del tabaco a sus órganos.
Un dulce, tierno y manejable gatito de pocos meses acostumbrado al “humano” y a sus mimos, es conducido en brazos a una sala, allí se le inmovilizará su cuerpo y su cabeza, dos carniceros armados con sierras eléctricas cortan la tapa de su cabeza sin ningún tipo de anestesia y colocan varios electrodos en su cerebro para ver su reacción ante las futuras torturas que le infringirán al minino…. Después de haber dado descargas eléctricas sin fin, cortado, mutilado, contaminado y intoxicado al pobre animal… es desmembrado vivo…
Una pequeña y vergonzosa cría de momo de corta edad, abrazada a su futura torturadora como tantas veces abrazó a su madre en la selva es llevado a otra sala… allí, después de inmovilizarlo como al gatito del experimento anterior es cortada su cabeza en a lo vivo e implantados electrodos en su cerebro, posteriormente se le introduce un hierro por el ano y se le sujetan dos cables en los genitales y se le somete a descargas eléctricas anales y genitales de diferente intensidad y duración, sin tener en cuenta los gritos de dolor del pobre animal se introducen en su ojos líquidos corrosivos, primero gota a gota con un intervalo de horas, luego de minutos y después de segundos, cuando el bebe esta totalmente ciego, si no ha muerto, se le descuartiza sin anestésico alguno…

Hagamos un sencillo ejercicio de empatía para comprender mejor la vivisección y cambiémonos por unos instantes por uno de esos perros Beagles con mascara anti gas e inhalemos humo de cigarrillo dia y noche durante semanas… o por ese pequeño y dócil gatito y suframos en nuestras carnes el dolor de las mutilaciones, la extenuación por las electrocuciones, la toxicidad de los productos con los que rocían nuestra piel y por último… la desmembración a lo vivo de nuestro torturado cuerpo, o por esa vergonzosa cría de mono y probemos en nuestras carnes las descargas eléctricas anales y genitales y el insufrible dolor y escozor provocado por los corrosivos que entran gota a gota y sin descanso en nuestros pequeños ojos, abiertos con hierros de par en par, hasta dejarnos totalmente ciegos…
¿No nos volveríamos totalmente locos de dolor y pediríamos a gritos la muerte para que terminase cuanto antes nuestro sufrimiento y poder así descansar?
Pues eso mismo sienten y piensan los millones de animales que son torturados diariamente en los laboratorios de todo el mundo, con el único fin de que la raza humana pueda consumir productos “seguros”o que nuestros ejércitos posean un armamento cada día más mortífero para poder matarnos en nuestras preciadas guerras, cada vez con menor coste…
Existen algunas protectoras de animales (quiero dejar claro que no son todas), que en estos momentos están siendo investigadas por enviar a sus animales a varios Países comunitarios con contratos falsos de adopciones y que según se cree, en vez de ser adoptados y brindar a estos animales la vida que todo animal merece (y que estos, por sus situaciones personales y por la vida que han llevado hasta entonces se la han ganado a pulso), el amor de unos buenos adoptantes, el calor de un hogar y en definitiva, la felicidad que nunca han conocido, en vez de esa idílica felicidad que a todas luces merecen, van a parar a laboratorios para la experimentación donde se les hace sufrir lo indecible antes de desmembrarlos vivos.
¿Y por que? Por la fuerte cantidad monetaria que estos países pagan por poder experimentar con ellos a placer.
Una vida de sufrimiento y un final atroz…
¿Es ese el final que se merecen estos animales cuya vida ha sido tan dura?
El ser “humano” nunca cambiará, porque someter e infligir sufrimiento al débil va implícito en nuestros genes… que vacíos somos… pobre ser “humano”…

FRANCISCO JOSÉ FRADEJAS

Sobre el autor

Amante de los animales desde que tiene uso de razón. Asociaciones en las que participa: Presidente de la Asociación Protectora De Animales Amics Per Sempre. Vicepresidente de la Asociación Ecologista Angel Mimosín. Presidente del Banco De Alimentos Para Mascotas De Personas Sin Recursos De España.

Ver todos los artículos de FRANCISCO JOSÉ FRADEJAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Comentarios de Facebook